Inel Valencia/Alicante

Planificación de paradas técnicas en agosto: El mantenimiento preventivo como garantía de continuidad empresarial

Durante el mes de agosto, una parte significativa del tejido industrial de la Vall d’Albaida reduce su actividad o detiene temporalmente sus líneas de producción. Lejos de suponer un periodo de inactividad total, este escenario ofrece a las direcciones técnicas y de operaciones la ventana de tiempo idónea para ejecutar operaciones de mantenimiento preventivo crítico.

Realizar estas intervenciones con la planta parada no solo garantiza la seguridad de las instalaciones, sino que mitiga el riesgo de sufrir averías imprevistas y costosas paradas no programadas durante la reactivación de la actividad en septiembre.

¿Por qué intervenir durante la parada técnica?

En condiciones normales de producción, detener un cuadro eléctrico principal o un centro de transformación para su revisión supone un coste operativo inasumible. Sin embargo, la falta de mantenimiento en los activos energéticos acelera su degradación debido al estrés térmico y mecánico.

Aprovechar la parada estival permite realizar cortes de tensión controlados, desmontajes y pruebas de diagnóstico en profundidad sin interferir en los plazos de entrega ni en los turnos de fabricación.

Checklist técnico: Activos críticos a revisar

Para optimizar la planificación de la parada, el equipo de ingeniería debe priorizar la revisión de las siguientes infraestructuras:

1. Cuadros Eléctricos Generales e Industriales

  • Termografía infrarroja: Análisis visual térmico antes del paro total para detectar puntos calientes debidos a conexiones flojas o sobrecargas en bornes e interruptores.

  • Reapriete y limpieza: Limpieza dieléctrica del polvo acumulado (especialmente crítico en sectores como el textil por la presencia de fibras) y reapriete neumático de todas las conexiones para evitar arcos eléctricos.

  • Comprobación de protecciones: Verificación del correcto disparo de los interruptores diferenciales y magnetotérmicos.

2. Centros de Transformación y Subestaciones

  • Análisis del aceite dieléctrico: En transformadores de refrigeración líquida, la medición de gases disueltos y rigidez dieléctrica es fundamental para prever fallos internos catastróficos.

  • Limpieza de aisladores: Eliminación de suciedad superficial en los elementos de alta y media tensión para evitar fugas de corriente o contorneos.

3. Plantas de Autoconsumo Fotovoltaico

  • Inversores y protecciones: Revisión de los sistemas de ventilación y disipación de calor de los inversores, actualización de firmware y comprobación de los strings (cadenas de paneles) en el cuadro de corriente continua.

  • Estructuras y cableado: Inspección del estado de los anclajes en cubierta y del cableado expuesto a la radiación solar y al viento para descartar degradaciones en los aislamientos.

4. Sistemas de IT y Control de Procesos (Sistemas SAI)

  • Pruebas de descarga de baterías: Verificación del estado real y la autonomía de los Sistemas de Alimentación Ininterrumpida (SAI) que protegen los servidores, PLCs y bases de datos de la empresa.

  • Limpieza de servidores: Retirada de sedimentos en los sistemas de refrigeración activa del hardware crítico de gestión.

Conclusión

El mantenimiento preventivo no debe considerarse un coste, sino una inversión directa en la resiliencia operativa de la empresa. Una parada técnica planificada y ejecutada bajo criterios rigurosos de ingeniería durante el mes de agosto asegura que toda la infraestructura eléctrica y tecnológica responda con la máxima eficiencia y seguridad en el inicio del nuevo ciclo productivo.