En un entorno donde la competitividad se mide en milisegundos y céntimos de kilovatio, la industria de la Vall d’Albaida debe evolucionar. No se trata solo de cumplir con la normativa, sino de convertir la infraestructura eléctrica en una ventaja competitiva.
1. El coste invisible del mantenimiento correctivo
Esperar a que una máquina se detenga para repararla es una estrategia del pasado. En Sainel, implementamos sistemas de mantenimiento predictivo que analizan patrones de consumo y calor.
Reducción de costes: Evitar una parada de producción un martes por la mañana puede ahorrar miles de euros en horas perdidas.
Vida útil: Una instalación bien mantenida alarga la vida de motores y cuadros eléctricos hasta un 30%.
2. Monitorización en tiempo real: Si no se mide, no se ahorra
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La digitalización no es solo para el sector IT; es el alma de la nueva electricidad industrial. Mediante la instalación de analizadores de redes y sistemas SCADA, permitimos a los gerentes:
Identificar consumos fantasma en horarios no productivos.
Ajustar el factor de potencia para evitar penalizaciones en la factura eléctrica.
Visualizar gráficas de rendimiento desde cualquier dispositivo móvil.
3. Automatización y Control: El cerebro de la fábrica eficiente
La integración de PLCs (Autómatas Programables) permite que la fábrica «piense». En Sainel diseñamos cuadros de control que gestionan desde la iluminación LED inteligente hasta la sincronización de líneas de montaje. Esto asegura que la energía se utilice donde se necesita y cuando se necesita.
Conclusión: La pregunta no es si tu empresa debe digitalizarse, sino cuándo lo hará para no quedarse atrás. En INEL, combinamos la experiencia de 37 años con las herramientas de 2026 para que tu planta sea un modelo de eficiencia en nuestra comarca.